Todos los años, el 25 de noviembre, Día Internacional
de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, las
confederaciones sindicales de la Unión General de Trabajadores
y Comisiones Obreras, nos enfrentamos a la
terrible realidad de mujeres y niñas que sufren la violencia
en sus vidas y al trágico balance de mujeres asesinadas,
41 en lo que va de año.


CCOO y UGT hacemos un llamamiento a toda la sociedad
sobre la insoportable extensión de la violencia; la
que sufren las mujeres a manos de sus parejas o exparejas,
el acoso sexual en el trabajo, la intimidación en la
calle, el acoso en internet, la violencia de control en las
jóvenes, y en especial las terribles consecuencias que
estos ataques acarrean en la salud, la integridad, la dignidad
y la vida laboral de las mujeres.
Una violencia que no se confina a una cultura, edad,
clase social, región o país; las raíces de la violencia contra
las mujeres tienen carácter estructural y son producto
de la desigual relación de poder entre mujeres y
hombres.
Según la Organización Mundial de la Salud, la violencia
contra las mujeres -especialmente la ejercida por su pareja
y la violencia sexual- constituye un grave problema
de salud pública y una violación de los derechos humanos.
Las cifras recientes de la prevalencia mundial indican
que el 35% de las mujeres del mundo han sufrido
violencia de pareja o violencia sexual por terceros en
algún momento de su vida. Por término medio, el 30%
de las mujeres que han tenido una relación de pareja
han sufrido alguna forma de violencia física o sexual por
parte de su pareja. Un 38% de los asesinatos de mujeres
que se producen en el mundo son cometidos por su pareja.

En España, país pionero en la lucha contra la violencia
machista, el Gobierno del Partido Popular durante su legislatura,
ha recortado un 17% la partida presupuestaria
destinada a la prevención de la violencia de género y un
43% la destinada a políticas de igualdad entre mujeres
y hombres. Recursos absolutamente insuficientes para
una eficaz aplicación de la Ley Orgánica de medidas de
Protección integral contra la violencia de género.

Alarma que estos presupuestos hayan desoído las recomendaciones
del Comité para la Eliminación de la Discriminación
contra la Mujer de Naciones Unidas
(CEDAW) del pasado julio de este año, manifestando su
preocupación al Gobierno español por el deterioro de
los servicios de protección y atención a las mujeres víctimas
de violencia, la persistencia de los estereotipos
de género, etc., e instando al Gobierno, a reforzar y ampliar
la inversión y la protección social de las mujeres
víctimas de violencia, así como específicamente el restablecimiento
del suprimido Ministerio de Igualdad en
2010 y el aumento de los recursos del Instituto de la
Mujer para un enfoque reforzado de los derechos de
género, con el fin de paliar los efectos negativos que las
medidas de austeridad tienen para las mujeres.
Es difícil conseguir que la violencia reduzca su intensidad
cuando las políticas de prevención apenas existen,
más allá de las campañas y la realización de estudios
que evidencian la persistencia de la violencia -incluso
entre los más jóvenes- mientras en el ámbito educativo
se elimina la asignatura de Educación para la Ciudadanía,
que incluía contenidos relacionados con la no violencia,
la igualdad, el respeto y la solidaridad.
Mientras tanto, en nuestro país, convivimos con el resultado
más atroz e inadmisible de la violencia de género:
los asesinatos de las mujeres, una cifra anual casi
invariable (54 en 2014 y 2013, 52 en 2012) y que en
este año, ya asciende a 41 víctimas. Junto con el incremento
del número de denuncias por violencia de género,
en 2014 se presentaron 126.742, un 1,5% superior
al año anterior y los alarmantes datos de la Macroencuesta
de violencia 2015: el 12,5% de población femenina
ha sufrido alguna vez violencia de género.
En el ámbito laboral, UGT y CCOO, denunciamos que el
número de contratos realizados a mujeres víctimas de
violencia de género es casi insignificante, apenas 725
contratos de los más de 7.300.000 contratos realizados
a mujeres en 2014, lo que viene a constatar la escasa
repercusión que los acuerdos de contratación suscritos
por el Gobierno con las empresas. Por otra parte el número
de mujeres que se han acogido a los derechos de
reconocidos por la Ley de violencia sigue siendo testi
monial. En 2014 sólo 84 trabajadoras suspendieron o
extinguieron su contrato de trabajo con derecho a la
prestación contributiva.
La violencia contra las mujeres en el lugar de trabajo
sigue siendo una grave y significativa violación de los
derechos humanos. En todo el mundo, alrededor del
35 por ciento de las mujeres han sido víctimas de algún
tipo de violencia. Por otro lado, en la Unión Europea
entre un 40 y un 50 por ciento de las mujeres han sufrido
insinuaciones sexuales no deseadas, contacto físico
u otras formas de acoso sexual en el trabajo.
Sin embargo, sigue sin haber una norma legal mundial
que aborde adecuadamente la violencia de género en
el lugar de trabajo. En muchos países, el único medio
de que dispone una mujer para reclamar justicia por la
violencia sufrida en el trabajo es iniciando un largo y
penoso proceso legal.
Para intentar paliar esta situación la Confederación Sindical
Internacional (CSI) ha reclamado ante el Consejo
de Administración de la Organización Internacional del
Trabajo (OIT), una norma específica que permita combatir
la violencia de género en el lugar de trabajo. En
ese sentido CCOO y UGT hemos solicitado al Gobierno
de España que apoye la elaboración y desarrollo de
dicha norma, que luego pudiera ser ratificada por los
países a nivel mundial, y que tenga como objetivo,
entre otros, prevenir la violencia de género en el trabajo
y apoyar a las víctimas garantizándoles derechos
laborales y de seguridad social.
También valoramos muy positivamente la reciente Resolución
2242 de Naciones Unidas “para aumentar el
papel de la mujer en la prevención y la resolución de
conflictos y ampliar su presencia en las operaciones de
paz de Naciones Unidas”.
Con el fin de hacer visible éstas y otras reivindicaciones,
y porque la precariedad laboral -las brechas de género
en el empleo, los salarios, la pensiones- también es violencia
contra las mujeres, UGT y CCOO hemos apoyado
y participado activamente en la Marcha estatal contra
las violencias machistas del pasado 7 Noviembre convocada
por el movimiento feminista.
Expulsar a las mujeres del mercado laboral, precarizando
su situación y obligándolas a retornar al rol tradicional
de los cuidados del hogar y la familia y a la dependencia
económica del hombre y sustentador familiar
supone incrementar el riesgo de exposición a la violencia
machista.
Por todo ello, CCOO y UGT consideramos
prioritario:
• Intensificar la sensibilización contra la discriminación
y la violencia de género a través de formación específica
para a quienes negocian convenios colectivos
y planes de igualdad, tanto en el ámbito sindical
como empresarial.
• Introducir en la negociación colectiva garantías de
protección laboral para las víctimas de violencia de
género, tales como: apoyo psicológico, médico y jurídico
especializado, así como facilitar permisos retribuidos
que eviten una merma económica en sus
recursos.
• Garantizar que las situaciones derivadas de la violencia
de género, como ausencias o bajas médicas, no
supongan merma económica para las trabajadoras.
• Negociar protocolos de actuación y medidas de protección
específicas de los derechos laborales para las
trabajadoras víctimas de violencia de género que no
hayan denunciado a su agresor.
• Establecer canales de colaboración con las administraciones
públicas y los interlocutores sociales que
permitan mejorar la difusión de medidas, derechos
y servicios dirigidos a las víctimas de violencia de género,
que se han puesto en marcha en el marco del
desarrollo de la Ley orgánica 1/2004 de medidas de
protección integral contra la violencia de género,
mediante campañas de difusión en los medios de comunicación
y reforzar la formación e información de
las personas que negocian los convenios colectivos.
UGT y CCOO, condenamos la violencia sexual en los
conflictos armados, una grave atrocidad que afecta a
millones de personas, principalmente a mujeres y niñas,
y denunciamos los integrismos religiosos y culturales
que justifican la violencia contra las mujeres, por lo que
instamos a las autoridades y organismos responsables
a actuar contra todo tipo de violencia, explotación sexual,
exclusión y feminización de la pobreza.

                                                                                                            25 de Noviembre de 2015
La Unión General de Trabajadores y Comisiones Obreras hacemos un llamamiento a la participación
en los distintos actos y movilizaciones que se convoquen el 25 de Noviembre,
en todas las ciudades del Estado, para manifestar nuestro compromiso con la erradicación
de la violencia contra las mujeres.